Doctrina del Shock

Vie 05 Septiembre, 2008 Deja tu comentario Formato para imprimir

No sé si aguantaré hasta 2012: AMLO

Lun 01 Septiembre, 2008 Deja tu comentario Formato para imprimir

Andrés Manuel López Obrador aseguró ayer que no sabe si se postulará para la elección presidencial de 2012; “vamos a esperar, no sé si voy a aguantar, si voy a resistir, porque me quieren destruir políticamente”.

En entrevista radiofónica durante su gira por Chihuahua, el perredista fue interrogado sobre sus aspiraciones para los comicios federales que se realizarán dentro de cuatro años.

—Pero le gustaría lanzarse —le preguntaron a AMLO.

—Vamos a ver quién esta mejor posicionado en el movimiento, es decir, quién podría representarnos mejor. Si no me han destruido políticamente, pues hay esa posibilidad, y si estoy desgastado, pues puede haber otros —respondió el tabasqueño.

Esta no es la primera vez que López Obrador pone en duda su participación en la próxima elección presidencial. En mayo pasado, en una entrevista que concedió al diario La Voz de Michoacán, el perredista no descartó su apoyo hacia Marcelo Ebrard y Lázaro Cárdenas Batel, a quienes destapó como presidenciables.

“Falta mucho, pero desde ahora puedo decir que voy a apoyar al que esté mejor posicionado que yo en 2012. Si es alguno de ellos o cualquier otro compañero mejor posicionado. No sabemos qué va a suceder porque a mí me están golpeando mucho. El régimen no me quiere. Quien esté mejor posicionado tendrá el apoyo del movimiento. No siempre voy a ser candidato, pero nunca voy a dejar de luchar por mis ideales”, señaló Andrés Manuel en aquella ocasión.

Ayer, durante su recorrido por municipios chihuahuenses, López Obrador se refirió una vez más al tema energético, y aseguró que los priistas ya están de acuerdo, “ya se empataron con Felipe Calderón”, para insistir en aprobar su reforma y están preparando el escenario, las condiciones a su modo para imponer estas modificaciones inconstitucionales.

El ex candidato a la Presidencia denunció las intenciones que ya existen en las cúpulas del PRI y el PAN para promover reformas a la Ley orgánica del Congreso de la Unión y castigar a los legisladores que tomen las tribunas; “si es así, tendrían que sancionar a mucha gente”, exclamó.

“También se habla de que podrían salirse de las Cámaras e irse a lo oscurito ambos partidos a aprobar su reforma”, dijo AMLO, quien advirtió: “A donde se vayan y hagan lo que hagan, nosotros vamos a impedir que se salgan con la suya”.

Se le hizo ver que los legisladores podrían declarar sedes alternas, a lo que el tabasqueño respondió: “A donde vayan. Si priistas y panistas insisten en maniobrar para aprobar su reforma energética, se van a activar las movilizaciones a escala nacional y lo vamos a impedir”.

Durante un mitin este domingo en San Francisco de Conchos, antes de recorrer los municipios La Cruz, Rosales y Julimes, López Obrador retomó el tema de la reforma energética y sostuvo que Beatriz Paredes, Manlio Fabio Beltrónes , Emilio Gamboa y Enrique Peña Nieto están de acuerdo con Calderón y ya preparan las cosas para que se impulse el proyecto federal.

En tal sentido advirtió: “Desde aquí les mandamos decir que este no es un asunto que vayan a imponer solos, que dependa de la mafia de la política, sino que es de todo el pueblo de México y si lo intentan voy a llamar a la movilización ciudadana”.

Continuó: “Yo les recomendaría que mejor les vayan diciendo a los extranjeros que los impusieron que no se pudo con esa reforma, porque tampoco es un asunto que se vaya a definir en las cámaras del Congreso, esto es algo en lo que debe decidir todo el pueblo.

“Vamos a ejercer el derecho constitucional a la manifestación y a las movilizaciones, la democracia es un derecho que no se implora, se conquista”, indicó AMLO.

- Claves

Convenio

• La Universidad Nacional Autónoma de México y el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación suscribieron un convenio de colaboración para elaborar proyectos y trabajos en materia electoral, educación cívica, cultura democrática y fomento de la cultura política, entre otros.

• José Narro Robles, rector de la UNAM, afirmó que con este acuerdo dos grandes entidades nacionales suman sus capacidades para ayudar al país a seguir construyendo un mejor, más fuerte, justo y equitativo sistema social, así como un modelo democrático consolidado.

Los monos de la semana

Lun 01 Septiembre, 2008 Deja tu comentario Formato para imprimir

Caso Martí: se cae la investigación

Lun 01 Septiembre, 2008 Deja tu comentario Formato para imprimir

La investigación para esclarecer el secuestro y muerte del joven Fernando Martí, iniciada a principios de agosto, no sólo se mantiene estancada, sino que incluso comienzan a surgir contradicciones e inconsistencias que debilitan las acusaciones en contra de tres de los policías judiciales implicados. Es más: El 29 de agosto la abogada Silvia Raquenel Villanueva, famosa por defender a personajes del narcotráfico, renunció a la defensa del agente José Luis Romero Ángel, por “sentirse en un estado de indefensión” para ejercer su trabajo.

La Procuraduría General de Justicia del Distrito Federal (PGJDF) aún no ha podido comprobarles nada a tres policías judiciales arraigados como presuntos partícipes en el secuestro y asesinato del joven Fernando Martí, y a quienes las autoridades señalan como miembros de la banda de La Flor, caracterizada por asfixiar a sus víctimas con bolsas de plástico y colocar crisantemos sobre sus cuerpos.

En esta indagatoria, en la que trabajan de manera conjunta la PGJDF y la PGR, las acusaciones por secuestro, homicidio y delincuencia organizada contra José Luis Romero Ángel, Marco Antonio Moreno Jiménez y Fernando Hernández Santoyo, arraigados por 90 días desde el sábado 2 de agosto, se debilitan por falta de pruebas.

Además, Christian Salmones, el escolta de Fernando Martí y una de las piezas clave para esclarecer este caso, no reconoce a ninguno de los tres judiciales acusados del secuestro del menor.

De continuar sin resultados, la procuraduría capitalina tendrá que indagar en otras pistas, como el entorno familiar. Alejandro Martí, padre del joven, pidió que no se investigara esta línea.

El caso del plagio y asesinato de Fernando Martí, cuyos padres pagaron 5 millones de pesos por el rescate, provocó un escándalo social y se está utilizando para presionar el gobierno de Felipe Calderón, quien el jueves 21 encabezó la firma del Acuerdo Nacional por la Justicia y la Legalidad, una medida emergente para frenar a la delincuencia.

Así mismo, ese plagio fue el detonante de la megamarcha realizada el sábado 30 en la Ciudad de México, en la que la ciudadanía y diversas organizaciones sociales expresaron su repudio contra la delincuencia y criticaron los desatinos del gobierno federal frente a la ola criminal que agobia al país.

Sin embargo, el entorno que envuelve la investigación comenzó a viciarse. El viernes 29, la abogada Silvia Raquenel Villanueva, sobreviviente de cuatro atentados en los que estuvieron implicados capos del narcotráfico, renunció a la defensa del agente José Luis Romero Ángel, uno de los primeros acusados por el secuestro del menor.

La abogada –famosa por defender a personajes de la delincuencia organizada– dice que ha enfrentado “muchos problemas” con la Procuraduría General de la República (PGR) y con la PGJDF para tener acceso al expediente. “Nos han negado las copias de la averiguación previa, y así no se puede trabajar una adecuada defensa”, afirma.

Entrevistada vía telefónica, la defensora dice que por ahora no puede revelar las razones de fondo que la orillaron a tomar esa decisión.

–¿La amenazaron? –se le pregunta.

–Más o menos… Por ahora no estoy en condiciones de hablar…

En un oficio, Villanueva y la abogada Fátima Nayeli García García, la otra defensora de Romero Ángel, le dicen al agente del Ministerio Público Investigador (Unidad Investigadora del turno tercero en investigación para la seguridad de las personas e instituciones de la PGJDF) que renuncian a la defensa de su cliente por no haber seguridad para continuar con su trabajo.

El documento detalla:

“Que concurrimos en términos del presente escrito a fin de renunciar al cargo conferido dentro de la presente indagatoria, lo anterior por considerar que no se tiene la seguridad para el ejercicio de nuestra profesión y encontrarnos en un estado de indefensión para ejercerlo, por lo que solicitamos de manera urgente sea notificado al hoy indiciado, a fin de no dejarlo en estado de indefensión y nombre nuevos abogados o se le asigne el de oficio.”

Las primeras pistas

Tras la aparición del cuerpo de Fernando Martí y de su chofer Jorge Palma Lemus, el padre del menor, Alejandro Martí, declaró a la PGJDF que cuando se enteró del plagio de su hijo le comentó a su amigo Óscar Paredes los detalles de lo sucedido. Su interlocutor le respondió que era el mismo procedimiento utilizado por la banda que secuestró al joven Ángel Orozco Huidobro el 5 de mayo de 2007. El plagiado recobró su libertad tras el pago de 2 millones de dólares; luego declaró que uno de sus secuestradores traía una hoja en la que estaba impresa una fotografía idéntica a la que le tomaron cuando tramitó su licencia de manejo.

En su declaración ministerial, Alejandro Martí mencionó también que su amigo le habló de otros secuestros. Uno de éstos fue el de Laura Alejandra Gaytán Sámano, ocurrido el 23 de octubre de 2007. Días después, el chofer de Gaytán apareció muerto con una flor blanca en la boca; otro fue el de los hermanos Alexis y Adriana Águila Ávalos, ocurrido el 8 de mayo pasado en el Estado de México.

Alejandro Martí refirió que el secuestro de Ángel Orozco muestra una estrategia similar a la que se utilizó en el caso de su hijo Fernando, por lo que, dijo, no tiene duda de que detrás del plagio del menor están involucrados elementos de la Policía Judicial del Distrito Federal.

Con base en lo anterior, la PGJDF comenzó un rastreo de información para conocer los movimientos del personal policiaco y las acciones realizadas a través del sistema de cómputo. Su propósito era saber si algún elemento solicitó información confidencial ajena a las investigaciones en curso.

Entre los investigados se encuentran 14 policías, todos ellos subalternos de Romero Ángel. Con base en las pesquisas y debido a la presión social derivada del escándalo por la muerte de Fernando Martí, se robustecieron las sospechas contra el agente Romero Ángel, quien de inmediato fue sometido a arraigo judicial para investigar su probable participación en el secuestro del joven Martí.

Tras la detención de Romero Ángel, quien fungía como comandante de la Policía Judicial en la delegación Venustiano Carranza, se dijo que había utilizado su jerarquía dentro de la PGJDF para solicitar información secreta sobre los escoltas a cargo de la seguridad del menor Fernando Martí.

De acuerdo con la averiguación previa PSPI/T3/1005/08-06, a la cual este semanario tuvo acceso, los informes que presuntamente solicitó Romero Ángel no se refieren a la escolta de Fernando Martí, como se dijo originalmente, sino a Ángel Orozco Huidobro, el empresario secuestrado en mayo de 2007 en un operativo similar al del joven Martí.

En ese expediente la respuesta que la Secretaría de Protección y Vialidad hizo llegar a Romero Ángel incluye los datos sobre Orozco Huidobro, el cual tiene el folio 141009. Lo que no aparece, y este es uno de los nudos de la investigación, es la solicitud presuntamente elaborada por Romero Ángel para obtener los datos.

Según el procedimiento interno de la PGJDF, las solicitudes de información sólo se realizan cuando una persona está relacionada con una investigación o averiguación previa; se elabora la petición, se incluye el nombre del agente que la solicita y se concentra en la Dirección General de Estadística y Política Criminal de dicha procuraduría.

Los abogados de Romero Ángel sostienen que dicho documento no existe, por lo que no se le puede probar a su cliente que haya solicitado información confidencial sobre alguna persona.

Del rastreo realizado en la Dirección General de Estadística y Política Criminal se desprende que la Secretaría de Protección y Vialidad respondió la solicitud –que no aparece– al amparo de dos números de oficios CV-3/T1/3422/06-ll (turno 1) y VC-3/T2/3422/06-ll (turno 2).

Aunque el procurador capitalino, Miguel Mancera, insiste en que Romero Ángel, Marco Antonio Moreno Jiménez (de éste se afirma que tuvo contacto por su celular con los plagiarios de Fernando Martí) y Fernando Hernández Santoyo sí están relacionados con secuestros, falta acreditar que los tres participaron en el secuestro y muerte del menor.

Sin embargo, el trabajo de investigación no parece fácil para la PGJDF, pues una de las esperanzas era que Christian Salmones, el escolta de Fernando Martí, reconociera a los policías arraigados, lo cual no ocurrió. Tras su recuperación, en el hospital de Xoco, Salmones fue llevado a las instalaciones de la PGJDF para que identificara a Romero Ángel a través de la cámara de Gesell, pero no lo reconoció.

La versión del escolta

Christian Salmones, único sobreviviente del secuestro de Fernando Martí y sobre quien la procuraduría capitalina había fincado las esperanzas para esclarecer el caso, poco aportó en su declaración ministerial y cayó en contradicciones.

En su testimonio Salmones contó que el 30 de mayo acudió a una empresa ubicada frente al World Trade Center, y tras entrevistarse con el comandante Fernando Ventura y con Ernesto Mendieta, quien a la postre fue contratado para negociar la liberación del menor, comenzó a trabajar para la familia Martí a partir del 2 de junio –dos días antes del plagio–, haciéndose cargo de la seguridad del menor Fernando Martí. Su horario era de nueve de la mañana a siete de la noche, y su trabajo consistía en llevar al menor a la escuela, esperar su salida y trasladarlo adonde el muchacho le indicara.

Según dijo, le asignaron un BMW blindado de color gris, propiedad de Alejandro Martí. Detalló también que solía salir con el chofer Jorge Palma Lemus y que se sentaba en el asiento delantero, mientras que el menor iba en la parte trasera del auto; que siempre tomaban la misma ruta: Ciudad Universitaria-Perisur; que Fernando Martí entraba a la escuela a las 7:30 de la mañana y salía a las 2:30 de la tarde.

Contó también que el día del secuestro tomaron la misma ruta. A la altura del estadio de futbol de Ciudad Universitaria vieron un retén, había conos y vehículos, uno de los cuales era un Neón oscuro de modelo reciente. Cerca de los autos había como 15 sujetos vestidos con pantalón de mezclilla y chalecos. Les marcaron el alto:

–¡Deténganse! –les gritaron.

En ese momento –de acuerdo con Salmones– se acercó un sujeto como de 1.70 de estatura, con la barba medio crecida, lentes oscuros y gorra azul y un chaleco de bolsitas sin logotipos.

Y continuó:

Traían armas largas, se dirigieron sobre el señor Palma (el chofer) y le dijeron que se trataba de una revisión. Nos bajaron del coche, se acercaron ocho personas, dos se fueron sobre el señor Palma y seis me rodearon junto con el joven Fernando Martí.

Nos cubrieron la cabeza con una bolsa oscura y nos subieron a una camioneta Voyager. Ya a bordo nos revisaron y nos preguntaron si traíamos armas. Les dijimos que no y nos pidieron que agacháramos la cabeza.

Circulamos unos 30 minutos, más o menos, en línea recta. Por lo que sentí, pasamos pocos semáforos, íbamos sin zigzaguear… Luego llegamos a una casa, oí el rechinido de un portón viejo que se abrió, metieron la camioneta. El piso era de azulejo. Apenas entramos a un cuarto nos aventaron sobre un colchón, me quitaron los lentes, me vendaron y me esposaron. Le hicieron lo mismo a Palma y a Fernando.

Luego escuché la voz de una persona madura, fuerte y de manos toscas. Yo le dije a este sujeto que tenía dos días trabajando. Al chofer le preguntaron si sus patrones podían pagar 35 millones de pesos y el chofer dice que no conoce la situación financiera de sus patrones, pero que posiblemente lo podían juntar, aunque no (sabe) en cuánto tiempo.

Dos horas después de llegar a la casa (de seguridad) me enteré que la familia estaba negociando. El día 5 (de junio) nos dieron de cenar tacos de canasta, luego me dijeron que nos iban a dejar ir a mí y al chofer; que saldríamos esposados y que nos darían un billete para el taxi; que cuando nos bajáramos del vehículo teníamos que contar hasta cien y luego ya podíamos voltear. Luego tendríamos que dirigirnos a la casa de nuestros patrones.

A pesar de la falta de pruebas para acreditar que los tres agentes participaron en el secuestro y muerte de Fernando Martí, el procurador capitalino Miguel Mancera sostiene que los policías sí están involucrados en el plagio y asesinato del menor.

Explica: “Contamos con una serie de elementos que se van entrelazando. Aún son indicios, no hemos lanzado al vuelo las campanas y estamos robusteciendo esa investigación… Los datos nos están apuntando a que estas personas arraigadas sí tengan participación en el delito de secuestro y con el caso (Martí) que estamos investigando…”.

La PGJDF no descarta que, además de los 14 agentes capitalinos investigados, puedan estar ligada al caso una red de policías federales, muchos de ellos adscritos al Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México, que lo mismo participan en secuestros que en la protección a narcotraficantes.

Economía: La crisis, implacable

Lun 01 Septiembre, 2008 Deja tu comentario Formato para imprimir

Sordo a las críticas y desdeñoso de los análisis en los cuales se advierte que en los últimos meses la economía nacional ha ido en declive, el presidente Felipe Calderón se ufana de que el país avanza. Así

lo pregonó en los días previos a la entrega de su Segundo Informe. Pero ese optimismo desbordado se enfrenta con los datos duros: la inflación es del doble de lo previsto, el desempleo está en su punto más alto, el consumo de bienes y servicios se desplomó, la inversión extranjera se retrajo…

Amediados de enero pasado, el banquero español Francisco Luzón López, consejero y director general de la División América del Grupo Financiero Santander –que celebraba en Acapulco su conferencia anual latinoamericana, con cientos de representantes del gremio, de México y otros 25 países–, le advirtió al presidente Felipe Calderón:

“Pese a nuestro optimismo racional sobre el futuro a corto plazo de la economía internacional, ninguno de nosotros le recomendaríamos que descartara totalmente un escenario peor de lo esperado, con menos crecimiento, más inflación y mucha mayor volatilidad.”

Añadió: “Pese a que su probabilidad de suceso sea baja hoy, siempre hay que estar preparado para lo peor, porque lo peor puede ocurrir. En ese entorno internacional francamente hostil, sería inevitable que México creciese menos de lo que le anticipamos, y sería también inevitable de que pese a que el shock sea externo, usted y su gobierno se afanasen por buscar medidas que acortasen la intensidad y la duración de la fase recesiva”.

Eran días en que ya asomaban los nubarrones que tienen hoy ensombrecida la economía mundial. Días también, empero, en que el gobierno mexicano mantenía vigentes sus principales previsiones económicas para 2008: crecimiento del PIB cercano a 4%; inflación de 3%; tasas de interés no mayores a 7%; abundante creación de empleos, finanzas públicas en equilibrio, actividad industrial al alza…

Pero Calderón no le hizo caso al español. Por el contrario, envalentonado, respondió:

“Pues a mí esto del escenario preocupante de 2008, realmente hasta me emociona un poquito y me asegura que vamos a salir extraordinariamente bien este año 2008.”

Exultante, aseguró que aun cuando haya un escenario adverso, el país tiene “la posibilidad y la capacidad de salir adelante”. Hay quienes, dijo, ante un escenario bajo presión pierden la paciencia y la habilidad, pero también hay quienes ante él se retan, se desafían y agudizan el instinto para salir adelante.

Largo el discurso, con una sola idea: cualquiera que sea el tamaño e intensidad de la crisis económica en Estados Unidos, México saldrá indemne. Aventuró Calderón: “Ante una tormenta, por fuerte que se avecine, tenemos un navío de gran calado, que tiene una enorme estabilidad, una balastra que es capaz de sostenerla y sostenerla con rumbo ante cualquier circunstancia que enfrente”.

Han pasado siete meses de aquel optimismo desbordado y la economía nacional se encuentra a un paso del despeñadero: la inflación es del doble de lo previsto; la economía en general crece a la mitad de la meta, aunque algunos sectores están estancados o contraídos; el desempleo, en su punto más alto; el consumo de bienes y servicios, desplomado; la actividad industrial se cae; la inversión extranjera se retrae; las tasas de interés, tres veces más altas que en Estados Unidos…

Pero así como no escuchó al banquero español, Calderón tampoco le hace caso ni atiende a esta realidad. En los spots televisivos, con los que está sustituyendo el mensaje que sería parte de su segundo informe de gobierno, apenas reconoce que el país está enfrentando “uno de los peores ambientes económicos internacionales” –recesión y altos precios de energéticos y alimentos–, pero aun así insiste: la economía mexicana “ha resistido con solidez este escenario económico adverso, y poco a poco vamos saliendo adelante”.

En lo principal, dice en sus mensajes de televisión e internet, vamos bien: la economía avanza; el empleo crece; la inflación está baja; la inversión extranjera sigue llegando…

Pero la realidad es otra. En las encuestas que realiza el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) para conocer el grado de confianza sobre la marcha actual y el rumbo futuro de la economía, así como la percepción sobre su particular situación, familias y empresarios coinciden de manera contundente: en 2008 nos está yendo mal; y en 2009 nos irá peor.

La visión de los consumidores

Desde 2001, el entonces Instituto Nacional de Estadística, Geografía e Informática (INEGI) y el Banco de México instrumentaron un mecanismo para medir las apreciaciones de la población sobre el desempeño económico del país y de los hogares. Es el Índice de Confianza del Consumidor, que se construye a partir de los resultados de una encuesta que levanta ese instituto durante los primeros días de cada mes en una muestra de casi 2 mil 500 viviendas urbanas a nivel nacional. Y a partir de 2004 hacen lo propio con los empresarios, a través del Índice de Confianza del Productor.

Los resultados más recientes son los de julio. Y en ambos casos, la confianza de personas y empresarios registró el nivel más bajo desde que se hacen esas encuestas. En el caso de los consumidores, el índice general pasó de 104.8 puntos en julio de 2007 a 88.4 puntos en julio de 2008. Una caída en la confianza de 15.6%. Que es como decir que la gente hoy se siente peor, en casi 16%, que hace un año, en relación con su situación económica particular y con la del país.

Y al explorar en los temas particulares sobre los que se le pregunta a los entrevistados, los resultados de julio fueron éstos: la gente cree que hoy su situación económica, y la de sus hogares, es 9.2% peor que la de hace un año y que para dentro de 12 meses dicha situación estará más mal que la actual en 10.4%.

Por lo que respecta a la situación económica del país, los entrevistados consideraron que está peor en 16.2% en julio de 2008 que en julio de 2007; incluso sostiene que en un año más la situación económica del país empeorará 18.3%.

Pero el dato más crudo, que revela el sentir de las familias sobre su situación económica muy particular, lo arroja la respuesta a la pregunta: “Comparando la situación actual con la de hace un año, ¿cómo considera en el momento actual las posibilidades de que usted o alguno de los integrantes de este hogar realice compras tales como muebles, televisor, lavadora, otros aparatos electrodomésticos, etcétera?”. En este caso se registró el índice más bajo de toda la encuesta: 77 puntos que, comparados con los 102.3 puntos de julio de 2007, significan una caída de 24.3%.

En suma, la situación económica familiar y del país, en la perspectiva de los consumidores, es ahora más mala que hace un año y será peor dentro de 12 meses.

Igual pasa con los empresarios del sector manufacturero. El Índice de Confianza del Productor cayó 9.2 puntos, 17%, de julio a julio. En otras palabras, creen que la situación actual y futura, de sus empresas y del país, es peor 17% que hace un año. Pero en los temas particulares, los datos son más reveladores. Por ejemplo, la confianza para invertir en este momento cayó 40%.

Y tampoco creen que esté bien la situación de sus empresas ni que les vaya mejor el próximo año. Creen que hoy están peor en casi 13% que en 2007 y para 2009 su situación empeorará 9% más.

Prioridad a la macroeconomía

Aun cuando las autoridades económicas revisan con frecuencia las metas para los principales indicadores económicos, tanto el Banco Mundial como el Fondo Monetario Internacional y la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal) desestiman los nuevos pronósticos. En particular el del crecimiento económico, que el gobierno espera cercano a 3% para fin de año, mientras que aquéllos lo ubican de 2.5% hacia abajo.

Apenas la semana pasada la Cepal dio a conocer su más reciente balance sobre el comportamiento económico de los países de la región. Y México fue el de la peor calificación, pues –dice el organismo dirigido por la mexicana Alicia Bárcena– pese a los extraordinarios beneficios que le han significado los altos precios internacionales del petróleo, México registrará en 2008 y 2009 el peor desempeño económico de entre todas las naciones del subcontinente americano: su Producto Interno Bruto apenas crecerá 2.5% en cada año.

Y critica que desde hace varios lustros los gobiernos mexicanos han dado prioridad a la estabilidad macroeconómica –como ahora– que, si bien le han permitido al país tener una de las inflaciones más bajas de la región, le han impedido impulsar un mayor crecimiento económico.

Y respecto de los programas implementados por el actual gobierno –sobre todo proyectos de inversión en infraestructura– para aminorar el impacto en México de la desaceleración económica estadunidense, la Cepal dice que “sus efectos en la reactivación de la economía no están claros por el momento”.

En la tabla comparativa que presenta la Cepal en su estudio sobre el desempeño económico de los países de la región, se observa, efectivamente, que en este año México alcanzará un crecimiento de 2.5% en su Producto Interno Bruto. Que es no sólo inferior al 4.7% promedio esperado en 2008 para el conjunto de países, sino por debajo inclusive de los crecimientos, de 3%, que experimentarán países como Haití y Nicaragua. Y muy lejos del 8% de Panamá, 7.5% de Uruguay o el 7% de Argentina y Cuba.

Día tras día, las malas noticias sobre la economía se suceden en cascada:

En materia de crecimiento económico, el presidente Calderón dice que ahí la llevamos, “saliendo poco a poco”. La realidad es que vamos para atrás. La meta original de 3.7% de aumento en el PIB, para todo el año, quedó descartada por completo. De acuerdo con el Inegi, la economía sigue en picada: en el segundo trimestre del año, el PIB apenas creció 2.8% respecto del mismo período de 2007, pero por debajo del 3.3% registrado en el trimestre previo. Y si se considera el hecho de que este trimestre tuvo más días laborables –pues la Semana Santa cayó en marzo–, el Inegi señala que, por ese efecto, el PIB sólo creció 2.1% en términos reales entre abril y junio.

Pero las cifras que más muestran el declive de la economía son las que los especialistas llaman “desestacionalizadas”, es decir, aquellas de las que se excluyen todo tipo de distorsiones (como ese de más o menos días laborables). Así, el Inegi ha informado de cómo la actividad económica ha caído constantemente. En el segundo trimestre de 2007 la economía creció 1.32%; en el tercero, 1.12%; en el cuarto, 0.95%; en el primero de 2008 decreció 0.12% y en el segundo trimestre de este año creció 0.16%. Con esas cifras, los especialistas afirman que la economía mexicana prácticamente está estancada, ya muy cerca de la recesión.

Todo ello producto obviamente de la desaceleración de la economía estadunidense, que se ha traducido en una menor demanda de productos mexicanos, en una reducción de los envíos de dinero de residentes mexicanos allá (remesas) y en un encarecimiento del acceso al financiamiento externo.

Pero la contracción económica también se debe, entre muchas otras causas, a las políticas restrictivas, monetarias y crediticias, que instrumenta el Banco de México para contener la inflación. Aunque sin mucho éxito, pues ésta –según la propia institución– amenaza con acabar en 6% para finales de año. El doble del pronóstico original.

Más allá de la cifra –que ciertamente es de las más bajas en todo el continente, como festina Calderón en sus spots–, la realidad de los precios es otra si se atiende a los bolsillos de la gente, a su capacidad de compra. Es decir, que la inflación sea de casi 6% en los registros macroeconómicos, no le dice nada al consumidor común y corriente que debe comprar mucho más caro hoy los productos más indispensables, como los alimentos.

Datos del Centro de Análisis Multidisciplinario (CAM) de la Facultad de Economía de la UNAM, una institución que durante más de 20 años ha dado seguimiento puntual de la evolución de los precios, los salarios y el empleo en el país, dan cuenta de esa otra realidad inflacionaria: en lo que va de la administración de Felipe Calderón, el aguacate ha subido 168%; el pan dulce, 100%; el frijol, 100%; aceite comestible, 95%; queso blanco, 71%; pan blanco, 65%; huevo, 64%; hígado de res, 61%; pescado, 50%.

Según el CAM, para comprar la canasta alimenticia recomendable se requerían 81 pesos en diciembre de 2006; ahora se necesitan 116 pesos. Es decir, lleva un aumento acumulado, en lo que va del sexenio, de 43.13%, mientras que los salarios mínimos, en el mismo lapso, sólo han aumentado 8.05%.

Pero aun en las cifras oficiales de inflación, no queda bien parada esta administración. En la primera quincena de agosto la inflación aumentó 0.31% –que da una inflación anualizada de 5.53%, arriba de la meta del Banco de México–, que es el segundo registro más alto en los últimos seis años, sólo superado por el 0.38% de la primera quincena de agosto de 2004.

La meta original de 3% de inflación que se fijó para finales de 2008, se alcanzaría, según el Banco de México… hasta 2010.

Con mucho énfasis, Felipe Calderón celebra en sus spots televisivos que “el empleo también ha seguido creciendo. Ya van 800 mil nuevas fuentes de trabajo en el país desde el inicio de mi gobierno”. Se cuidó de no hablar de los empleos perdidos, del desempleo. Pero el Inegi informó apenas el 20 de agosto que el desempleo llegó a su nivel más alto en 42 meses, al ubicarse en 4.15% en julio. Eso quiere decir que en desempleo abierto había en julio alrededor de 1 millón 900 mil personas, 270 mil más que en junio.

Eso en términos de la desocupación en general, porque en las grandes urbes, también según el Inegi , el desempleo alcanzó en julio la cifra de 5.2%, comparable al de los años que siguieron al error de diciembre de 1994.

En paralelo al creciente desempleo, la misma institución reportó que poco más de 12 millones de personas, 27.5% de la población ocupada, trabajan en la economía informal. Es la cifra más alta desde hace unos cuatro años.

Pero de quienes tienen trabajo, no todos pueden presumir de un empleo digno y bien remunerado. Otra vez el Inegi: cerca de 14 millones no tienen contrato, seguridad social ni prestaciones, al grado de que un gran porcentaje de ellos anda a la caza de un segundo o tercer empleo, para más o menos librarla, pues los salarios son verdaderamente de hambre.

También abusó Calderón, en su promocional televisivo del Segundo Informe, en el tema de la inversión extranjera directa. Dijo: “La confianza que hay en México ha permitido que aumente la inversión del mundo en nuestro país, que es una inversión, además, que genera empleo, y que el año pasado alcanzó una cifra récord de casi 25 mil millones de dólares”.

Se quedó en el dato de 2007. Pero la Secretaría de Economía informó apenas que los 10 mil 537 millones de dólares que llegaron en el primer semestre de este año, son una cantidad inferior 20% a la del primer semestre del año pasado.

En un informe reciente sobre el tema, la Cepal documentó que en 2007 Brasil, por primera vez en la historia, superó a México en captación de inversión extranjera, con casi 35 mil millones de dólares.

Si ese es el tono de la información que contendrá su Segundo Informe de gobierno, habrá que esperar muchas mentiras y muchas verdades a medias.

Como cada año.

Con Calderón, nuevo ciclo de complicidad con las televisoras


Agudo conocedor de los males que descomponen a su partido, Javier Corral sintetiza con una frase el descontento que lo llevó a renunciar al Comité Ejecutivo Nacional panista: Ni en el gobierno ni en el partido hay voluntad política para llevar a cabo una de las reformas estructurales fundamentales para consolidar la democracia, la de los medios de comunicación. En entrevista con Proceso, el exlegislador lamenta el pacto que el presidente nacional del PAN, Germán Martínez, estableció con la facción de la derecha radical, y reprueba la alianza panista con el Partido Nueva Alianza, que dirige Elba Esther Gordillo. Además, dice, se desvaneció su “esperanza” de que Felipe Calderón rectificaría el apoyo que le dio a la Ley Televisa en su campaña.

Incorporado al Comité Ejecutivo Nacional del Partido Acción Nacional (PAN) a propuesta de Germán Martínez en diciembre de 2007, Javier Corral Jurado supo muy pronto que era inútil mantenerse en esa posición y el primer signo que lo inquietó fue el pacto que el nuevo presidente partidista estableció con la facción de la derecha radical.

“Eso no me lo esperaba. Ni con Luis Felipe Bravo ni con Manuel Espino hubo un acuerdo tan estructural y tan orgánico con ese sector radical como ahora en el CEN que encabeza Germán”, asegura Corral, quien expone que ese “alineamiento” se ratificó con la proclama de Martínez de guanajuatizar México, que no honra la promesa de hacer del PAN un partido de centro.

Luego, en la lógica del “electorerismo” del PAN, se presentó otra acción que lo desconcertó: En una decisión que no concitó discusión entre los 40 miembros del CEN y cuyo único voto en contra fue el suyo, se perfiló una alianza total con el Partido Nueva Alianza (Panal), de la dirigente magisterial Elba Esther Gordillo, quien encabeza “una de las dirigencias más corruptas de América Latina”.

Pero Corral ya no tuvo duda de que renunciaría al CEN después de que se desvaneció su “esperanza” de que Felipe Calderón rectificaría el apoyo que le dio a la Ley Televisa en su campaña, porque fue todo lo contrario: Varios hechos, entre ellos la destitución de Santiago Creel como coordinador del grupo parlamentario del PAN en el Senado, lo hacen concluir que este gobierno inauguró un nuevo “ciclo de complicidad” con las televisoras, como el establecido por Vicente Fox.

“Si alguien estaba obligado, moral y políticamente, a una rectificación era el presidente Calderón, puesto que él fue, sin duda, uno de los personajes clave en la aprobación de la Ley Televisa. Pero la rectificación no sólo no vino, sino que se empezó a recomponer el pacto de colusión de intereses con las televisoras, que ya venía desde Fox.”

Para Corral, quien aceptó la invitación a formar parte del CEN para poder influir en el tema –“así lo explicitamos desde el principio Germán y yo”–, no hay duda: “No hay voluntad política, en el gobierno ni en el partido, de llevar a cabo una de las reformas estructurales más importantes para consolidar la democracia.”

Pero, además, Calderón “no sólo no rectifica, sino que vuelve a hacer cosas en sentido contrario y que sólo refuerzan ese poder que, ilegal e inmoralmente, sustituye al Estado y se genera, de nueva cuenta, un ciclo de complicidad y componenda”.

–El 16 de julio usted escribió en El Universal: “Qué dolor me causa decirlo, pero al ritmo que vamos, en el manejo de los medios electrónicos y en el ejercicio de la libertad de expresión vamos a extrañar a Fox”. ¿Calderón ya rebasó a Fox?

–No creo que lo haya rebasado, todavía. En todo caso lo que hace es continuar la política de Fox en esta materia.

En amplia entrevista con el reportero, el jueves 21, Corral pone varios ejemplos de esa complicidad: Los refrendos de concesiones de radio que violan la sentencia de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) sobre la Ley Televisa; el cabildeo a nombre de las televisoras del procurador general de la República, Eduardo Medina Mora; las agresiones impunes de Televisión Azteca a los ministros; el “borrado” de la imagen de Creel en las pantallas de Televisa.

Inclusive, en una facultad de Germán Martínez, se nombra a Federico Döring como representante del PAN ante la Comisión de Radiodifusión del Instituto Federal Electoral (IFE). “Lo mandaron para defender las posiciones de las televisoras”, afirma Corral, quien tilda al senador de ser un “soldado de la guerra sucia”.

Corral les hizo saber todo esto, directamente, a Calderón y a Martínez, así como a varios funcionarios del gobierno, antes de presentar su renuncia al CEN del PAN, el 14 de julio, con el fin de que hubiera una rectificación, pero todo –dice– fue inútil.

“Yo, miembro del CEN del partido en el gobierno, le digo al jefe del partido, le digo al secretario de Comunicaciones, Luis Téllez; –al de Gobernación, Juan Camilo Mouriño, no, porque nunca me contestó el teléfono–; le digo al presidente de México, está ocurriendo esto. ¡Y no pasa nada! Entonces, ¿qué hago ahí? Me voy del CEN a dar la batalla en la posición que, con sus decisiones, me han colocado, y que es la más incómoda, la más compleja, la más difícil.”

Por eso, Corral no duda: El nuevo coordinador del PAN en el Senado, Gustavo Madero, sólo acatará la línea trazada por Calderón. “¿O alguien cree que va a impulsar la reforma de medios?”

–Él aseguró públicamente que sí…

–A ver quién le cree a Madero que llegó a eso. Puede decirlo, pero no lo va a hacer nunca. No se vale engañar, no se vale decir que sí se va a hacer, cuando el compromiso previo ha sido que no. Y esto es lo más grave de todo lo que pasa: Vivimos en una época de simulación.

Corral no quiere sumarse a la simulación –que hace medio siglo el fundador del PAN, Manuel Gómez Morín, identificaba también como el principal problema de México–, y escribe un libro “revelador” sobre cómo el poder mediático ha sometido a toda la clase política, incluyendo la del PAN.

Creel, presidenciable

Corral presentó su renuncia a Martínez el 14 de julio, justo el día en que Creel declaró por primera vez que el presidente nacional del PAN adujo presiones de las televisoras para destituirlo un mes antes, el 9 de junio, y en entrevista con Carmen Aristegui, en CNN, involucró a Calderón en la decisión.

De hecho, en la reunión del CEN de ese 9 de junio, después de que ya había comunicado a Creel su destitución, Martínez dijo a los asistentes que, en una semana, convocaría a los grupos parlamentarios de las cámaras de Diputados y Senadores para revisar la agenda legislativa y evaluar el desempeño de los coordinadores.

“Este es un asunto muy delicado y les puedo asegurar que ha sido discutido y acordado con el presidente de la República”, expresó Martínez, quien al día siguiente, el martes 10, se reunió con la mayor parte de los senadores y negó, como hasta ahora, que la deposición de Creel obedeció a la presión de las televisoras. “Ningún actor externo impone agenda”, declaró.

Pero para Corral no hay duda: Calderón y las televisoras sabían que Creel “iba en serio” por la reforma a los medios y, a pesar de la censura de la televisión, se colocaba como puntero para la candidatura presidencial de 2012, en abierto desafío al dogma que la televisión reproduce: El que se pelea con la televisión no aparece y, el que no aparece, no existe en política.

“Y Creel demostró que hay vida después de la televisión. El gobierno levantó las antenas, porque lo vieron, primero, en ruta de rectificación –lo que ellos no pudieron o no quisieron hacer–, y como lo vieron en ruta de rectificación en el asunto más importante del que cojea el equipo de Calderón, que es su autoridad moral ante los medios, lo derribaron y derribaron la reforma.”

Corral afirma que el efecto fue contraproducente: “Calderón, la dirigencia del partido y Televisa, cada quien en su faceta, logran uno de los efectos más increíbles en la trayectoria política de Creel: No sólo lo resucitan, en términos de una posición pública creíble, sino lo relanzan. Creel es hoy el más fuerte presidenciable del PAN, porque rompió con todos los intereses que lo ataban”.

–Que él mismo tejió…

–Sí, que él mismo tejió, sin duda que tiene faltas acreditadas, una conducta como secretario de Gobernación que fue muy cuestionada y muy vulnerable. Si alguien lo escribió, lo criticó y lo dijo fui yo. Porque mi actuar en estos asuntos ha sido no en función de personajes, sino de las acciones que se cometen.

“Pero, paradójicamente, Calderón hace a Creel presidenciable, como Fox lo hizo a él: Por la vía de la defenestración pública. Porque uno de los valores más importantes en el PAN es el respeto a la dignidad de la persona humana y porque aquel que da a respetar su dignidad crece ante los ojos de los militantes del partido. Calderón no permitió que se le atropellara su dignidad. Creel tampoco lo ha permitido.”

Elba Esther y El Yunque

Sin las amarras que implica formar parte del órgano de dirección del PAN, aunque sin declinar su militancia ni su participación activa en los consejos nacional y estatal en Chihuahua, Corral dice que es más útil ejercer la crítica y concitar el debate desde fuera, sobre todo porque el tema de los medios ha sido su batalla.

Califica de calumniosa la especie propalada por “funcionarios de reciente incorporación al CEN”, como Juan Ignacio Zavala, en el sentido de que busca una diputación para no renunciar, algo que ni siquiera aceptó a Calderón al inicio del gobierno.

“Me invitó a ser director del Canal 22, pero yo no iba a dejar la batalla contra la Ley Televisa. Además el planteamiento no fue muy convencido, fue un mero trámite”, expone Corral, quien también en el PAN pronto se dio cuenta de que no tenía sentido seguir.

“Hasta se lo dije al propio Germán: ‘No te voy a poder ayudar’. Si ni siquiera puedo dar el debate, qué estoy haciendo ahí. Como están las cosas, más sirve la denuncia, la crítica, advertir los problemas y errores desde fuera que de dentro, porque no se hace caso.”

–Germán Martínez alegaba que una de las cosas que debía recuperar el PAN era su tradición deliberativa, porque “un partido sin debate interno tiene argumentos débiles frente a la sociedad”…

–Ese fue un dato que a mí me preocupó mucho, porque, en efecto, el debate ha sido parte sustancial del partido. Hemos modificado estrategias y posturas después de muchísimos debates. Grandes debates se dieron en torno a la confesionalidad o no del PAN, a la participación electoral o abstención, recibir o no subsidio, relación con el gobierno de Carlos Salinas, abrir o no procesos internos.

“El CEN se legitimó por sus discusiones permanentes, por sus debates constantes, y yo no veo que haya ahora la idea de debatir nada. Porque hay otra estrategia: Ahora la ruta seguida no es discutir los problemas del partido y cómo podemos retomar nuestro talante de partido reformador o de cambio democrático para el país. Estamos en la ruta de ser un partido de gobierno y con el objetivo exclusivo de ganar elecciones. El electorerismo.”

Corral dice que la prueba de eso es la alianza que, sin discusión, se planteó con el Panal de Elba Esther Gordillo, quien apenas el lunes 28 de julio emitió un discurso inquietante ante Juan Camilo Mouriño y Josefina Vázquez Mota, secretarios de Gobernación y de Educación-.

“Nada mejor ni nada más útil que la verdad. Transparencia y rendición de cuentas quiere decir que todo aquello que hemos hecho –no que han hecho, que hemos hecho a valores entendidos– en beneficio de la política, por la política electoral, se erradique”, dijo la profesora, algo que a Corral le irrita.

“Los dos principales operadores de los acuerdos de la campaña de Calderón la escucharon sin chistar. ¿Qué hicieron para erradicarlo definitivamente?”

–¿Fraude electoral?

–¡No sé! Pero es muy grave que no se haya parado Mouriño a decirle: “a ver, profesora, con todo respeto, no le permito que ponga en duda los acuerdos que hicimos en materia electoral”, porque se avergüenza la profesora de lo que hicieron. ¿Qué hicieron para que se avergüence?

“Después de las elecciones de 2006, de todo lo que se ha dicho, para mí es más grave que hayan dejado pasar esa declaración de Elba Esther a andarle aclarando al Peje (Andrés Manuel López Obrador) y a todos los demás sus inventivas.”

Por eso, cuando se presentó la propuesta en el CEN, en mayo, le dijo a Martínez que era un error, pero además adquirió ejemplares de Los socios de Elba Esther, de Ricardo Raphael de la Madrid, y Doña Perpetua, de Arturo Cano y Alberto Aguirre, para dárselos a los miembros del CEN.

“Yo le dije al propio Germán: ‘Oye, la dirigencia del sindicato de maestros está calificada como una de las dirigencias más corruptas de América Latina. ¿En serio el PAN quiere asociarse con ellos? ¿En serio el PAN quiere asociarse con quien ha sido el obstáculo a la educación en México?”

–¿Y cuál fue la respuesta?

–Que se va a explorar, que se va a investigar, que se está analizando. Yo creo que Germán, por él mismo, no quisiera la alianza.

–¿Se lo están ordenando?

–En análisis y en las cuentas del gobierno esa alianza se ve como que le pueda sumar al PAN. Yo creo que le resta. Una alianza con Elba Esther, a nivel nacional, incluso aritméticamente no nos da ni ética ni políticamente. Porque nadie da lo que no tiene.

Calderón, afirma, tiene un acuerdo con el sindicalismo corrupto, como lo tuvo Fox, en contra de las banderas tradicionales del PAN, el anticorporativismo y la lucha antimonopólica: “La profesora estaba en caída libre y Calderón la agarró y la volvió a fortalecer. Carlos Romero Deschamps igual: estaba en caída libre, lo agarró Fox y lo volvió a fortalecer.”

Y acusa: “El gran reto de Calderón es reordenar a los grupos de interés y cumplir una tarea que el PAN no cumplió en el sexenio de Fox, y que fue una oportunidad perdida: Democratizar en serio a México. El PAN está perdiendo la oportunidad mayor de su historia política: Consolidar la democracia en todos los órdenes. No nos podemos conformar con un modelo electoral, que más o menos arregla la competencia”.

Monos de la semana


De Lomas Taurinas a Saltillo


Una trifulca entre panistas y priistas en Saltillo fue el tormentoso escenario para la reaparición pública de José Antonio Sánchez Ortega, aquel agente del Cisen tan parecido a Mario Aburto y al que salpicó la sangre de Colosio en Lomas Taurinas. Ahora se sabe que desde el año pasado se ha colado en calidad de espía en actividades del gobernador Humberto Moreira, del obispo Raúl Vera y de los deudos de los mineros muertos en Pasta de Conchos, como parte de maniobras políticas.

SALTILLO, COAH.- El agente del Centro de Investigación y Seguridad Nacional (Cisen) José Antonio Sánchez Ortega –uno de los sospechosos clave en el homicidio de Luis Donaldo Colosio– reapareció públicamente en esta entidad, donde realizó seguimiento a movimientos sociales, actividades partidistas y, especialmente, al obispo de esta ciudad, Raúl Vera López.

El pasado 7 de junio, los medios locales cubrieron una trifulca callejera entre simpatizantes del PRI y del PAN. Al analizar las fotografías del suceso, el 10 de junio el periódico Vanguardia identificó a Sánchez Ortega como el mismo personaje a quien se le implicó en el caso Colosio.

El agente llevaba más de dos años asignado a labores del Cisen en Coahuila, pues durante los días posteriores al estallido de la mina Pasta de Conchos –ocurrido en febrero de 2006– se infiltró en movimientos sociales y estuvo presente en actividades políticas y religiosas. Algunas veces se acreditó como agente y otras se hizo pasar por reportero.

Cuando la prensa identificó a Sánchez Ortega, el gobernador del estado, Humberto Moreira, dijo que él mismo era objeto de espionaje y se quejó: “Yo soy de la idea de que los servicios del Cisen se ocupen para combatir al crimen organizado, pero ocurre que en lugar de estar haciendo eso vigilan y espían a los políticos”.

El mandatario anunció que pediría a la Secretaría de Gobernación una explicación sobre las actividades del Cisen y sugirió que el pleito entre priistas y panistas pudo ser provocado. Así mismo, ofreció protección especial a los familiares de Diana Laura Riojas, que viven en la región carbonífera de Coahuila.

“En el tiempo que llevo como gobernador, nunca había sentido miedo, hasta hoy”, expresó Moreira.

Personaje bajo sospecha

José Antonio Sánchez Ortega fue uno de los principales sospechosos en la llamada “teoría del complot” elaborada inicialmente para explicar el asesinato de Luis Donaldo Colosio, debido a las circunstancias en que fue detenido y liberado tras el atentado contra el priista en la colonia Lomas Taurinas de Tijuana, el 23 de marzo de 1994.

El Cisen quedó en entredicho en el homicidio debido a que Sánchez Ortega fue detenido por la policía municipal de Tijuana cuando corría hacia un automóvil. Llevaba una chaqueta blanca, que tenía manchas de sangre de Colosio. Al realizarle la prueba de radizonato de sodio para saber si había disparado un arma de fuego, dio positivo.

En la investigación se estableció que el Cisen tuvo acceso al itinerario de ese día y que José Antonio Sánchez había participado en la inspección de los lugares adonde acudiría el candidato presidencial del PRI. El parecido físico del agente con Mario Aburto Martínez, el sospechoso que a la postre sería consignado como el único autor material del crimen y sentenciado en consecuencia, volvió inexplicable que la Procuraduría General de la República (PGR) lo dejara en libertad y que el Cisen lo reinstalara como agente.

En el informe que dio a conocer en el año 2000 el fiscal especial del caso, Luis Raúl González Pérez, las circunstancias de la detención de Sánchez Ortega quedaron confusas debido a las contradicciones de los responsables del Cisen, quienes fueron modificando sus declaraciones ministeriales.

Entre otras inconsistencias, el propio Sánchez Ortega declaró inicialmente que se manchó de sangre cuando se aproximó a ver a Colosio, mientras Edmundo Salas Garza, entonces director de Investigación del Cisen, expresó que el sospechoso ayudó a subir a Colosio a la camioneta que lo trasladó al hospital.

Finalmente, Sánchez Ortega fue exculpado por la PGR y asignado a la delegación del Cisen en Sinaloa. Luego recibió capacitación y se le envió a otra delegación, pero lo regresaron a su estado para destinarlo a funciones administrativas (Proceso 1429).

A partir de 2007, Sánchez Ortega comenzó a asistir a diversas actividades del gobernador Humberto Moreira, las giras de Andrés Manuel López Obrador y, principalmente, a los eventos, misas y ruedas de prensa del obispo de Saltillo, Raúl Vera López.

Sin embargo, no fue identificado hasta la tarde del 7 de junio, cuando simpatizantes del PAN convocados por el diputado federal Óscar Moahamar Dainitín repartían tinacos y vendían cemento barato, mientras que los priistas, invitados por el diputado local José Luis Moreno, entregaban despensas y equipo deportivo frente a la misma plaza pública en la colonia Gustavo Espinoza Mireles, de esta ciudad.

El diputado Moahamar Dainitín –quien se hace llamar El Muñeco– realiza proselitismo desde hace dos años mediante un camión que circula con su fotografía y que difunde propaganda con altavoces en eventos del PRI o de los gobiernos municipales y estatal emanados de ese partido.

El 7 de junio, a diferencia de otras ocasiones, el acto se salió de control cuando un grupo de priistas agredió a los simpatizantes del PAN. Al intercambio de insultos siguieron los empujones y jaloneos. Finalmente se desató un enfrentamiento a pedradas, con saldo de tres reporteros golpeados y una niña hospitalizada. El tráiler en que los panistas tenían el cemento fue saqueado.

Además de las fotografías de estos hechos que difundió Vanguardia, en un video del enfrentamiento, al que tuvo acceso este reportero, se ve a Sánchez Ortega videograbando y riendo a carcajadas ante los insultos y golpes entre los colonos.

Espionaje político

La aparición de Sánchez Ortega en Coahuila ocurrió en febrero de 2006, durante las supuestas acciones de rescate en la mina Pasta de Conchos.

En los patios de la mina estaban el entonces secretario del Trabajo, Francisco Xavier Salazar Sáenz; Arturo Vilchis, director de Protección Civil, y el gobernador Humberto Moreira, quien ya había manifestado sus diferencias con los funcionarios federales.

Ahí mismo, el obispo Raúl Vera López exigía justicia y les recriminaba a los funcionarios su conducta.

Por cuenta propia llegó Napoleón Gómez Urrutia, que ya denunciaba una persecución en su contra por parte del gobierno federal. En efecto, días después éste consiguió una orden de aprehensión contra el líder minero, que se refugió en la ciudad canadiense de Vancouver.

Desde hace años, en Coahuila es fácil identificar a los militares vestidos de civil y a los conocidos miembros del Cisen, que se hacen pasar por reporteros en todo tipo de actividades públicas.

De acuerdo con Cristina Auerbach Benavides, integrante del Equipo Nacional de Pastoral Laboral (ENPL), la operación de los cuerpos de inteligencia ha sido advertida en diferentes ocasiones por la forma en que sus actividades fueron boicoteadas por los gobiernos estatal y federal.

La activista subraya: “No somos enemigos del Estado para que se nos asignen agentes y seamos investigados de esa forma y con esos métodos. No debe ser, ni a nosotros ni a ninguna otra organización o persona comprometida en la promoción y defensa de los derechos humanos”.

Tanto Auerbach como el obispo Raúl Vera han denunciado amenazas y agresiones por su compromiso con los deudos de los mineros que murieron en Pasta de Conchos. En el caso del prelado, asegura que advirtió los movimientos para vigilarlo desde que era arzobispo coadjutor en Chiapas.

A petición del reportero, Auerbach y el obispo identificaron a Sánchez Ortega en una fotografía, ya que se hacía pasar por periodista para estar presente en sus actividades.

Auerbach recuerda que durante un año Sánchez Ortega y después otro agente, identificado sólo como Efraín, infiltraron sus reuniones y se enteraron de sus planes para oponer resistencia ante el Grupo México, que con el respaldo del gobierno federal se niega a recuperar los cuerpos de los mineros.

“Aprovechándose de la inocencia y falta de experiencia de los deudos, muchas cosas que decidíamos hacer las averiguó a través de ellos, entre quienes creó confianza”, dice la abogada.

En 2007, Auerbach se sorprendió de que funcionarios del gobierno estatal se adelantaran a hacer anuncios que el ENPL planeaba hacer. Entre tanto, Sánchez Ortega se aproximaba más a los deudos que seguían a Moreira y evitaban relacionarse con el ENPL y con Vera.

El Grupo México y la Secretaría del Trabajo actuaron igual, en detrimento del movimiento de los deudos, por lo que el obispo, los miembros del ENPL y los familiares de las víctimas decidieron comunicarse por vías seguras, evitando el teléfono y el correo electrónico.

Por ejemplo, así se pusieron de acuerdo para deslindarse del dictamen sobre las condiciones de la mina a mediados de 2007. Después de eso, relata Auerbach Benavides:

“La respuesta de Lozano (Alarcón, actual secretario del Trabajo), como siempre mentirosa, fue iracunda; evidentemente los sorprendimos. Lo siguiente fue el deslinde de 40 familias, creo que, aunque lo mantuvimos con mucho cuidado, se lo esperaban, porque en la misa donde sucedió había gente del Cisen, sin duda.

“Nos siguieron a la Terminal (de Autobuses) del Norte en la Ciudad de México, donde dejé a las familias, que reconocieron que los estaban siguiendo. Tras despedirnos, yo me dirigí a mi casa, donde entró un comando para golpearme”, dice la activista sobre el ataque que sufrió el 19 de junio del año pasado.

Como toma la precaución de guardar los números de los que reciben llamadas oficiales, Auerbach comprobó que algunas amenazas que ha recibido provinieron de la Secretaría de Gobernación. Cuando comentó esto en una reunión con Arne Aus den Ruthen Haag –quien fue coordinador de asesores del secretario Juan Camilo Mouriño–, éste “dijo que eso era imposible, y que de ser cierto él lo sabría”.

Recuerda que, como el funcionario “dijo que si yo tenía sospechas de alguien de cualquier secretaría o de la empresa, que le diera los nombres y el les llamaría para pedirles que no me hicieran nada”, ella le respondió: “¿Si tú no les llamas le pueden hacer lo que quieran a quien sea?”.

“Esto es muy grave –señala– y no hay forma de justificar que una persona así sea del Cisen. ¿En manos de quién están los servicios de inteligencia? ¿Cómo pueden pedirnos que confiemos en las políticas de Estado en el tema de seguridad cuando asignan a un matón a vigilar activistas?”

Tras la publicación de las fotos por Vanguardia y los señalamientos del gobernador Humberto Moreira, Sánchez Ortega fue retirado de las actividades públicas en Coahuila. Hasta el momento ni el Cisen ni la Secretaría de Gobernación han aclarado las acciones de su agente.

El IFE, en busca de la credibilidad perdida


Los integrantes del nuevo Consejo General del IFE saben que urge recuperar la credibilidad de ese organismo ante la ciudadanía. Y aunque admiten que deben su nombramiento a uno u otro partido político, niegan que esto comprometa sus decisiones. Al igual que los consejeros anteriores, de orígenes gordillistas y panistas, los entrantes piden que se les juzgue por sus actos, no por sus filiaciones.

Inmerso en una crisis de credibilidad en amplios sectores de la sociedad después de la controvertida elección de 2006 y afectado por la reciente reforma constitucional, que enfureció a los dueños de la radio y la televisión por lastimar sus millonarias ganancias, el Instituto Federal Electoral (IFE) afronta, además, el estigma de una integración facciosa de su Consejo General, ahora mayoritariamente priista.

Consejeros electorales que concluyeron su gestión anticipadamente, como Lourdes López Flores y Andrés Albo Márquez, y los entrantes Alfredo Figueroa y Marco Antonio Baños, coinciden: a dos meses del inicio formal del proceso electoral en el que se renovará la Cámara de Diputados, es urgente recuperar la confianza de la sociedad.

“Llegamos a una institución hecha y la dejamos lastimada”, reconoce López Flores; “por cuidarnos la cara, no defendimos al IFE, y en esta responsabilidad a veces hay que dejarse partir la cara para defender la institución”.

Baños, quien niega tener militancia priista, inclusive convoca a los ciudadanos a mantener bajo escrutinio a los consejeros electorales: “Esa es una base para recuperar la confianza en la institución. En la nueva integración del Consejo General ese es un punto central: tenemos que recuperar credibilidad ante la opinión pública”.

Alfredo Figueroa, quien el viernes 15 asumió el cargo de consejero electoral –junto con María Macarita Elizondo Gasperín y Francisco Javier Guerrero Aguirre–, afirma que el IFE está “en un proceso refundacional y el reto enorme es reconstruir la credibilidad institucional. ¡No podemos seguir ofreciendo respuestas tímidas e inaceptables!”.

En una posición antagónica a la del presidente del IFE, Leonardo Valdés Zurita, quien desde febrero, cuando asumió el cargo, se propuso “cerrar los expedientes de 2006”, como la destrucción de las boletas de la elección presidencial –que, ante litigios promovidos por el semanario Proceso, propuso que sean exhibidas en vitrinas– y dar carpetazo a las irregularidades en los spots no reportados de los partidos, Figueroa cuestiona:

“¿Qué va a ocurrir de manera definitiva con las boletas de 2006, más allá de exhibirlas en vitrinas? Necesitamos una respuesta institucional seria, con razones, fundada en derecho, pero también fundada en principios democráticos, y cómo la vamos a arropar.”

Añade: “No se puede decir: ‘Ya no queremos expedientes de 2006’. ¿Qué pasó con el asunto de los spots no reportados? Necesitamos una respuesta seria y definitiva alrededor de ese tema. No se pueden cerrar los capítulos de una elección por un acto declarativo. Además del acto declarativo, necesitamos ofrecer las razones y las explicaciones”.

Electo por la Cámara de Diputados como parte de la renovación escalonada del Consejo General, el fundador de Alianza Cívica y consejero del IFE en Puebla de 1999 a 2006 expone que la crisis del órgano electoral no obedece sólo al rompimiento del tejido social por la elección de 2006, sino a cuestionamientos diversos, como el método de integración del Consejo General y el de las televisoras, que ya no podrán vender espacios publicitarios a los partidos.

“El nuevo modelo de medios provoca que otro importante sector de la población, más por los recursos que tiene que por el número que son, tenga una posición de generar campañas de descrédito en contra de la institución. Ahora resulta que tenemos dos, tres o cuatro sectores de la población que cuestionan la actividad de la institución. Lo primero que tenemos que hacer es reconocerlo y decir que tenemos muchos opinadores profesionales que, por distintas causas, están señalando, descreyendo o dudando de la legitimidad del IFE. La única respuesta posible son hechos.”

Y por eso, más que las filiaciones partidistas que se atribuyen a los nueve consejeros electorales –cuatro de los cuales están identificados como cuota del Partido Revolucionario Institucional–, Figueroa afirma que el reto fundamental del IFE es tener una visión de Estado, y la “primera tarea” es que debe ser conducido de manera colectiva.

“La institución no la conduce ni el presidente ni un consejero, sino el Consejo General. Entonces, o aprendemos a conducir de modo colectivo con los nuevos actores sentados en esa mesa, o vamos a tener muchas dificultades para transitar por procesos electorales y vida pública sin estrellarnos o sin posibles choques.”

En este sentido, expone que los temas pendientes de 2006 no se pueden concluir “de un solo golpe”, sin la debida explicación. “De otra manera podemos hacer retórica y simulación, y no creo que estemos en condiciones de prácticas de ese orden. Yo he estado en contra, y ahí están las documentales públicas, de la simulación democrática”.

Propuesto por el grupo parlamentario del Partido de la Revolución Democrática (PRD), aunque crítico de muchas de sus acciones y de su excandidato presidencial Andrés Manuel López Obrador, Figueroa afirma que los consejeros están obligados a defender la autonomía del IFE como órgano de Estado.

“Es fundamental construir una visión de Estado en el funcionamiento del Consejo General, que no puede estar atrapado por rencillas y diferencias personales, etiquetas, estigmas y prejuicios. Debe ser un funcionamiento sin filias ni fobias a nadie.”

Y enseguida aclara: “Que tampoco haya confusiones, no estoy por un consejero de unanimidades. No voy a guardar silencio por una visión de institucionalidad asociada, por ejemplo, a encubrir la incompetencia, la ilegalidad, la ausencia de independencia. No voy a ser un consejero dispuesto, por una cierta visión de institucionalidad, al silencio. La democracia se construye con voz, no con silencio. Esa actitud asumiré a lo largo de mi trabajo”.

Baños: “Yo no soy priista”

Con la integración de Elizondo Gasperín, Guerrero Aguirre y Figueroa Fernández concluyó el proceso de relevo escalonado en el Consejo General del IFE, que comenzó con la destitución de Luis Carlos Ugalde como presidente y siguió con el nombramiento del sustituto de éste, Leonardo Valdés Zurita, y de los consejeros Marco Antonio Baños y Benito Nacif.

Del Consejo General presidido por Ugalde sobreviven Virgilio Andrade, Marco Antonio Gómez Alcántar y Arturo Sánchez. En febrero finalizaron su encargo Alejandra Latapí y Rodrigo Morales, y esta vez fue el turno de Lourdes López Flores, Teresa González Luna Corvera y Andrés Albo.

Al contrario de la conformación original de 2003, cuando se establecieron dos bloques (los promovidos por la entonces priista Elba Esther Gordillo y aquellos impulsados por el Partido Acción Nacional), en la actual integración se observa que el PRI tiene cuatro de los nueve consejeros:

Virgilio Andrade, quien fue representante de ese partido precisamente en el Consejo General; Gómez Alcántar, si bien fue propuesto por el Partido Verde, es aliado del PRI; Baños Hernández, de larga trayectoria en el servicio electoral, aunque vinculado a Manlio Fabio Beltrones, coordinador de los senadores priistas, y Guerrero Aguirre, confeso militante allegado al diputado Emilio Gamboa.

El PAN, por su parte, logró mantener a Sánchez Gutiérrez e impulsó a Elizondo Gasperín, de larga carrera en el Poder Judicial, así como a Nacif, amigo íntimo de Ugalde, pero allegado al PAN como asesor de Angélica Moya, exalcaldesa de Naucalpan, Estado de México, y de la fundación panista Humanismo Político.

A diferencia de 2003, cuando quedó excluido de la repartición de consejeros, el PRD ahora promovió a Valdés Zurita, antiguo activista de izquierda, y a Figueroa Fernández, de amplia trayectoria en organismos civiles, como Alianza Cívica y el Consejo Conciudadano para la Reforma Electoral.

Consultado al respecto, Baños afirma: “Yo no tengo ninguna militancia partidista. Nunca he militado en un partido político”.

Tiene, sí, una larga trayectoria administrativa, desde 1987 en el CREA, y luego ingresó a la Secretaría de Gobernación, en la Dirección de Desarrollo Político, a cargo del fundador del IFE y actual senador perredista Arturo Núñez y cuyo subsecretario era Manlio Fabio Beltrones.

“Se me ha dicho que soy parte del equipo del senador Beltrones porque trabajé con él desde entonces. No sé si se tenga una dimensión clara de lo que significa ser jefe de departamento y la relación que pueda haber con un subsecretario. Si saludé al ahora senador dos veces en dos años de trabajo, fueron muchas.”

Baños hizo carrera al crearse el IFE, en 1990, y trabajó tres lustros en diversos cargos, bajo las órdenes de José Woldenberg y de Luis Carlos Ugalde: “Dicen que estuve con Felipe Solís Acero, quien fue secretario ejecutivo y hoy es el brazo derecho de Beltrones, pero a él lo conocí aquí, en el IFE”.

Insiste: “Yo no veo la militancia priista por ningún lado. Se ha dicho que hay indicios y hay relaciones, y que hay gente que llega de ese partido al Consejo General, pero éste es el órgano más vigilado de este país. La publicidad de los actos no sólo está en la ley, sino que cada quien puede venir a las sesiones y presenciar los debates”.

Y reta a verificar su actuación: “Yo no he salido a la defensa ni de incrementar las multas a un partido o a que no se las impongan a un determinado partido. Ahí están las versiones estenográficas y las actas”.

El trabajo de los nuevos consejeros, dice, será vasto por la aplicación de la nueva ley electoral en materia de radio y televisión, de registro de electores y resolución de controversias; “nada más con esos temas tenemos para divertirnos y no para andar pensando en defender los intereses de los partidos”.

–Pero es real que hay una integración partidista.

–Aquí hay un detalle importante: el método para la designación de los consejeros electorales ha colocado a los consejeros electorales como parte de los partidos políticos. Los consejeros electorales podemos estar o no de acuerdo con ese método, pero no la impone el IFE, sino la Cámara de Diputados por mandato de ley.

“Si alguien, independientemente de sus cualidades profesionales, tiene interés en formar parte del Consejo General, tiene que participar en los mecanismos de selección establecidos, y eso atraviesa una auscultación de los propios grupos parlamentarios. ¿Ahí qué hace uno?”

“No siempre he votado por el PRI”

Sobre la integración partidista del IFE, Figueroa dice que, a diferencia de 2003, en las dos ternas de consejeros elegidas este año hubo un acuerdo unánime entre las fuerzas políticas y, además, un procedimiento para la selección. “Fue cuestionable y todo lo que se quiera, pero fue superior en términos de transparencia a lo que vivimos en 2003 y aun en 1996”.

Inclusive, dice, en la elección del consejo presidido por José Woldenberg hubo cuestionamientos: “No ha habido ninguna ocasión en que no haya habido un estigma en relación con cada uno de los consejeros”.

Por ello, propone que se juzgue a los consejeros por su actuación: “Sin ser inocente, creo que hay que formarse un juicio a partir de la evidencia plausible. Será en la práctica, en los actos concretos del IFE, cuando se acrediten las posiciones de cada uno”.

Y señala: “Reto a cualquiera a revisar mi historia y que me diga en qué momento he tenido yo una relación laboral, filial o de cualquier otro orden con el PRD o con López Obrador”.

–¿Pero sí conoce a López Obrador?

–Sí, sí lo conozco, pero no soy gente allegada a él. He intercambiado un punto de vista una vez en mi vida con López Obrador. No tengo ninguna relación con él de ningún orden.

Pero, además, discrepó con él como autoridad electoral en Puebla: “Yo estuve en desacuerdo con muchos de los planteamientos formulados, después de la elección de 2006, por el candidato López Obrador, como estuve en desacuerdo con muchos de los planteamientos de Felipe Calderón. Mi posición no quedaba bien con ninguno de los dos: ni creía en los planteamientos fantásticos ni estaba a favor del Prozac de la felicidad”.

Para Lourdes López, quien antes de ser consejera electoral fue autoridad del IFE en Nuevo León y Coahuila, sí se conformaron bloques de consejeros en función del partido que los propuso, como el PAN. “En sus posiciones tendió a coincidir a favor de los planteamientos que presentaba ese partido, aunque hemos sido etiquetados otros como un bloque de priistas, porque nos propuso el PRI y porque no íbamos con el PAN”.

–¿Usted ha sido militante del PRI?

–Vivimos en un país donde el régimen constitucional de partidos nos garantiza a todos los ciudadanos tener una preferencia política… Nunca he militado, nunca he estado registrada en el PRI.

–¿Pero es simpatizante?

–Como puedo simpatizar con otro partido. No siempre he votado por el PRI.

López aclara: “El principio de imparcialidad no significa no tener una preferencia política, sino que, independientemente de cuál sea esa preferencia, ésta no predomine, no se imponga en sus criterios, en su responsabilidad de tomar decisiones en el arbitraje y cumplimiento de la ley”.

Y recuerda: “El Consejo General siempre ha estado integrado por cuotas: más distribuidas en 1996, menos distribuidas en 2003, más abiertas en las renovaciones escalonadas, pero esa es una realidad. Son las reglas informales del sistema, que tienen efectos como si fueran reglas formales. Y se cuestionan mucho porque tienen una contradicción discursiva, pero eso ha pasado siempre”.

Como López Flores, Andrés Albo Márquez concluye también su encargo, aunque soslaya su vinculación con el PAN y su relación personal con Felipe Calderón para atenerse a su actuación pública, incluida su presidencia a la salida de Luis Carlos Ugalde.

“Sé de la polarización en el ánimo de la ciudadanía y si mi salida contribuye a facilitar el acuerdo entre las fuerzas políticas, a mejorar el ánimo social y a mejorar la credibilidad del IFE, bienvenida”, dice Albo, quien trabó relación con Calderón desde mediados de los noventa, en su calidad de director de Estudios Sociopolíticos de Banamex.

En el libro Los candidatos de carne y hueso, publicado en 2005, Salvador Camarena describe una reunión, en diciembre de 1995, en una cantina del centro de la ciudad, donde Calderón comunicó al grupo ahí reunido que quería ser presidente del PAN, pero pensaba que por joven no tendría apoyo.

“Estaban ahí, entre otros, Rodrigo Morales, amigo íntimo de Felipe y hoy consejero del IFE; Guillermo Valdés Castellanos, analista del Grupo de Economistas Asociados, GEA, y Andrés Salvo (sic), hoy también consejero del IFE. ‘Casi lloraba…’, recuerda Valdés. ¡Felipe, si quieres puedes’, le animaban los ahí reunidos.”

Albo lo desmiente: “Bajo protesta de decir verdad, esa reunión en esos términos no existió”. Y afirma que algunas de sus decisiones “no fueron en beneficio del PAN”, como lo documenta en el sitio de internet que con su nombre mandó construir para defender su actuación como consejero.

–¿Con la página pretende acabar con cualquier duda sobre una actuación facciosa de su parte?

–Quien lo lea y analice sacará sus propias conclusiones. Yo aporto elementos que creo objetivos.

Medallistas Mexican@s


Mario Marín: Medalla de Oro en Cinismo. Una vez más el gobernador demuestra ser invencible y se erige como el político más condecorado en su categoría. En estos Juegos Olímpicos su objetivo ha sido imponer un nuevo récord nacional, y lo consigue con un convoy de camiones del gobierno de Puebla destinados a repartir libros que en realidad iban vacíos. Su última hazaña lo coloca a un paso de superar las proezas del expresidente Carlos Salinas de Gortari, detalladas en su último libro.

Germán Martínez: Medalla de Oro en Controversias. El joven dirigente del PAN ha hecho historia al arrebatarle el título a su predecesor Manuel Espino. Finalmente pudo imponerse en una contienda altamente competida usando verbos como “guanajuatizar”. “Sabía que Espino me iba ganando y yo sólo quería demostrar que lo podía hacer mejor”, declara el atleta al hincarse ante la presea y hacer la señal de la cruz.

Josefina Vázquez Mota: Medalla de Bronce en Acrobacia. Nadie anticipaba que clasificara para la olimpiada de este año, y mucho menos que obtuviera una medalla al negociar hábilmente con el SNTE. La historia de Vázquez Mota este verano puede resumirse en una oración: sorprendió a algunas personas y dejó boquiabiertas a las demás. En las semifinales, hace algunas semanas, logró que el sindicato aceptara la competencia para la asignación de plazas y avanzó gracias a que el Banco Mundial comprometió públicamente su apoyo para la Alianza por la Calidad de la Educación. Habrá que seguirla de cerca, ya que suele generar expectativas para después defraudarlas.

Manlio Fabio Beltrones: Medalla de Oro en Judo. Con cada nuevo triunfo, el sonorense va abriendo camino para el regreso del equipo priista a Los Pinos. Su desempeño dominante hasta el momento es la noticia más sorpresiva desde la elección del 2000, en la que el PRI perdió la Presidencia después de 71 años de victorias ininterrumpidas. Sin embargo, pocos mexicanos se muestran entusiasmados con sus éxitos. El judo no es un deporte particularmente popular en México y se le asocia con trampas y escándalos del pasado.

Andrés Manuel López Obrador: Medalla de Plata en Boxeo. Cuando él compite, las gradas siempre están llenas de lopezobradoristas con camisetas amarillas que frecuentemente aplauden en momentos inapropiados o insultan a sus contrincantes. A pesar de recibir advertencias de los organizadores en torno a su predisposición a ignorar las reglas del juego, el boxeador se muestra apologético. “Cuando me subo al ring y escucho a todo el pueblo apoyándome, me siento como un rayo de esperanza”, dijo el pugilista al ser entrevistado después de su último round afuera del Congreso. “Me he trazado una meta y me puedo ver en la silla presidencial en 2012, así es que no voy a parar”, afirmó después de golpear a un reportero al que calificó de “vendido”.

Marcelo Ebrard: Medalla de Bronce en Carrera de Obstáculos. Poco después de ganar una medalla de oro en la contienda por el Distrito Federal en 2006, Marcelo Ebrard le dijo a su esposa: “Pero falta la grande, ¿y qué voy a hacer con López Obrador?”. “Tu tiempo llegará”, le respondió Mariagna Pratts. “Habrá otra competencia en 2012 y ganarás el oro”. Mientras tanto, el corredor entrena diariamente, intentando saltar por encima del News Divine, la inseguridad, los secuestros, el problema del agua, el caos vial y otros obstáculos en su camino. La clave –dice– es saber cuándo mostrar lealtad a AMLO y cuándo distanciarse de él; cuándo marcar distancia con Felipe Calderón y cuándo correr para aventajarlo. Y, sobre todo, cómo mantener la popularidad mientras tanto.

Felipe Calderón: Medalla de Bronce en Esgrima. A pesar de haber ganado la medalla de oro en este deporte hace dos años, Calderón desilusionó a sus “fans” al cometer errores notables y atípicos, incluyendo la estrategia que usó para promover y negociar la reforma petrolera. “Dejé que los priistas se aprovecharan de mí”, lamentó. “Pensé que podía confiar en ellos, pero no funcionó y ahora se presentarán como los ganadores”. El moreliense todavía se pregunta por qué cometió errores cruciales. Ante la sacudida emocional que ha padecido, sus compañeros de equipo en Acción Nacional intentan consolarlo. “No estamos enojados contigo. Todavía te queremos”, insisten.

Carlos Romero Deschamps y Elba Esther Gordillo: Medalla de Oro en Clavados Sincronizados. Los campeones mundiales defendieron su título con la habilidad que siempre los ha caracterizado. Desde una plataforma de 10 metros practicaron acrobacias conjuntas antes de sumergirse en el agua de manera simultánea con sus relojes Rolex bien puestos. Saben cómo combinar el arte con el atletismo y acumulan puntos por el grado de dificultad de sus maniobras. Saben cómo ostentar su riqueza pero a la vez esconderla; liderar a sus agremiados y a la vez manipularlos; hacer saltos mortales y sobrevivir. Llevan años tirándose desde la plataforma sin padecer las heridas que han sacado de la competencia a sus rivales más peligrosos. Pero nadie ha sabido cómo superar la perfección de los giros, las vueltas y las marometas de esta pareja sin igual.

Santiago Creel: Medalla de Bronce en Maratón. Durante años, Creel parecía destinado a la gloria. Había estado tan cerca de la cima como luchador democrático, candidato al DF, secretario de Gobernación, candidato presidencial. Pero nunca logró lo que se esperaba de él en esas contiendas y después de su derrota frente a su correligionario Germán Martínez y las televisoras, muchos lo daban por muerto. Pero su participación en el maratón político demuestra que a pesar de los golpes que ha padecido, no está dispuesto a retirarse aún. Todavía parece dispuesto a someterse a las arduas demandas del deporte más extenuante del mundo. “Santiago es una persona increíble y todo un caballero”, dice alguien que corrió a su lado en los Juegos 2007 Contra Televisa. “Espero que pueda ajustar sus sentimientos de fracaso lo más pronto posible porque tendremos otras contiendas”, afirma un panista que todavía cree en él a pesar de todo.

Enrique Peña Nieto: Descalificado en los 100 Metros Planos. El IFE ha jurado encontrar y sancionar a quienes le han proporcionado sustancias ilegales al puntero del equipo priista. La posibilidad del doping –dicen– explicaría por qué aparece constantemente en la televisión y en primer lugar en las encuestas de popularidad. “Vamos a castigar a los responsables de violar la ley electoral, minar la equidad en las contiendas y dañar a nuestros atletas”, declaró un consejero del Instituto Federal Electoral, quien pidió conservar el anonimato.