Felipe Damastes Calderón, el PAN y la cama constitucional.
Hace ya algunos años,
concretamente desde la llegada de la derecha al poder, pero sobre
todo, a partir del reposicionamiento logrado por la extrema derecha
al interior de ese poder, en México vivimos cada vez más en una
"lógica de la legalidad" que poco o nada tiene que ver con el
espíritu y la letra de la norma legal y constitucional.
Durante las décadas de mal gobierno del ancien regime, el viejo PRI
se daba el lujo de buscar jamás violentar la letra de la ley –si en
algún momento le era requerido, en vez de vejar la letra
constitucional, la cambiaba con prontitud para dar cabal
cumplimiento a la real voluntad del presidente en turno.
Ahora, bajo el régimen de las neo falanges del "cambio", la
tendencia autoritaria es la de imponer un estándar arbitrario en lo
social, político, cultural, económico, sexual, de derechos humanos,
y en general de convivencia cívica, al que se pretende forzar a una
conformidad social precisa a su medida, a su idea de país, de
legalidad, de constitucionalidad.
En este sentido, y en esa "lógica de legalidad" a la que se atienen
–muy similar en tiempo y forma a la lógica de Georges W. Bush -,
están operando cambios de hecho en el leguaje legal nacional, y en
sus formas determinantes, así:
- En donde dice guerra sucia, ellos escriben "estado de derecho"
- En donde dice represión, ellos escriben "imponer la legalidad"
- En donde dice asesinatos extrajudiciales, ellos escriben
"desafortunados eventos"
- En donde dice secuestros y detenciones extrajudiciales, ellos
escriben "silencio"
- En donde dice ejército, ellos escriben "PFP, AFI, CISEN"
- En donde dice tortura, ellos escriben "aplicación del estado de
derecho"
- En donde dice robo, depredación y despojo, ellos escriben
"restitución del estado de derecho"
- En donde dice hostigamiento sexual, vejaciones a mujeres, ellos
escriben "vigilancia y protección ciudadana"
- En donde dice historia, ellos no dicen nada
- En donde dice lucha social, ellos escriben "delincuencia"
- En donde dice derechos, ellos escriben "sedición"
- En donde dice defensor de los derechos humanos, luchador social o
ciudadano clamando por sus derechos, ellos escriben "delincuente de
peligrosidad extrema"
- En donde dice violador de la ley y la voluntad popular, ellos
escriben Felipe Calderón
Damastes (que quiere decir "el avasallador"), fue el mítico hijo de
Poseidón, más conocido por el apodo de Procusto ("el estirador") era
el mitológico posadero de Eleusis, en la Grecia antigua. Según la
leyenda, este forajido del Atica, ofrecía su hospitalidad a los
viajeros, y después obligaba a sus huéspedes a acostarse en una cama
de hierro. La cosa es que el lecho de Procusto estaba dotado de un
mecanismo móvil que lo agrandaba o lo empequeñecía según fuera el
tamaño de su víctima, de manera que nadie podía caber en la cama. El
que no entraba porque su estatura era mayor que el lecho, le cortaba
con un hacha la parte que sobresalía, y lo dejaba morir desangrado;
pero si el desdichado era más pequeño que la cama, entonces le
estiraba las piernas hasta descoyuntarlo.
Así, este moderno Damastes Calderón y sus huestes fascistoides, han
estado tendiendo una cama de Procusto a la nación, en la pretenden
ofrecernos su pacífica hospitalidad, para después hacer que, por la
fuerza de su sin razón, cuando la realidad y la sociedad no se
ajusten a sus necesidades, pensamiento y convicción simplemente usen
el hacha del "estado de derecho" a su medida y acomoden la realidad
a su idea de país.
Ese es el "proyecto de nación" de Damastes Calderón y las falanges
guardias pretorianas y jueces vasallos que le acompañan, ese es el
futuro que ofertan al país, un futuro de obsecuencia y conformidad a
sus designios, de lo contrario, sabremos a qué atenernos en este
moderno lecho de Procusto.









