El gobierno legítimo y el país que perdemos.
Desde radio vulgocracia queremos seguir contribuyendo al análisis
de la coyuntura política, más nuestras inconstancias –sin
justificación- se deben a la escasez de recursos, que nos obliga a
dedicarnos a la subsistencia en lugar de trabajar al 100% en este
proyecto. Analizamos con la información pública de que disponemos y
sobre asuntos que nos parecen claves para entender y salir del
marasmo en que vemos a la Resistencia Civil Pacifica, (RCP) de la
que formamos parte crítica (¿marasmo de inmovilidad? Sí).
¿Es verdad, tangible y objetiva, que tenemos dos gobiernos en
México?, el uno, ilegítimo de origen, producto de un fraude grotesco
y ruin que infama a la nación con su procacidad. Éste denota –y
denosta con- su presencia a través de acciones sensibles a la
sociedad: Represión selectiva a defensores de derechos humanos;
represión masiva de movimientos sociales (a través de la nada sutil
criminalización de la protesta social, la militarización del país y
la confrontación directa vía macanazos, arrestos y disolución social
que promueven desde los órganos de seguridad del Estado);
desapariciones políticas; tortura; desempleo abierto; carestía e
inflación; falta de oportunidades; oportunismo político; voracidad,
genuflexión y servilismo ante los yanquis y la libreempresa
todopoderosa… solo por mencionar algunas muestras de que hay un
gobierno espurio que hace sentir su peso en México.
En contrapartida, el gobierno legítimo, si bien formalmente tiene
una serie de "carteras" que tendrían que hacerse cargo de dar alguna
forma de atención a la problemática que vive al país, ofreciendo
alternativas de autogobierno, autogestión y resistencia contra la
ilegitimidad de la imposición… ¿esto sucede? No.
Durante más de un año, todos en la RCP –y seguramente nos volverán a
excomulgar y de nuevo nos expulsarán de su Parnaso los
incondicionales y acríticos por esto, más…- empezando por Andrés
Manuel López Obrador, anduvimos recorriendo el país en la monserga
monotemática de "nos robaron la elección", repetido hasta el
hartazgo miles y miles de veces en discursos que bien podían haber
ahorrado recursos si se hubieran grabado y repetido sin cesar de
plaza en plaza, en lugar de los costosos desplazamientos del
gabinete y la infraestructura de soporte.
¿Por qué monserga monotemática?, porque mientras ese discurso
repicaba, el país ya era avasallado por quienes sí, se robaron la
elección, pero también empezaron a "gobernar" y a humillar, afrentar
y pasar por encima del pueblo y no dijimos nada más que "nos robaron
la elección". Así, han ocurrido asesinatos y desapariciones
políticas; se ha encarcelado a un número importante de luchadores
sociales –muchos de ellos parte de la RCP-; pintaron de verde olivo
el país con el pretexto del narco, con efectos sensibles en la
organización social y la contrainsurgencia; se abrió el capítulo
agrícola del Tratado de Libre Comercio (que sí atenta contra la
soberanía nacional, la cultura ancestral y pone en riesgo la
viabilidad de nuestro país en materia alimentaria, cultural y
política); se incrementó la tasa de desempleo y migración (con las
consecuencias en muertes de emigrantes hacia los EEUU, por ejemplo,
según la OIT más de 42% de la población mayor de 45 años esta
desempleada y casi el 25% de los jóvenes entre los 15 y los 24 años
se encuentran no solo desempleados, sino también desocupados); la
violencia en la calle no tiene límite; hay una gran carestía; se han
violado a mujeres –asumidas como botín de guerra por el ejército en
la "lucha contra el narco"-; se continúa asesinando a mujeres
impunemente; se tortura; se persigue a quién protesta; la impunidad
alcanza al 98.2 % de los delitos contra la ciudadanía… y nosotros
sólo luchamos porque "nos robaron la elección"…
En el segundo año, en curso, se han impuesto variaciones (Sí,
impuesto sin consulta) a la RCP; ahora también luchamos por el
petróleo, y está muy bien, pues es nuestro y es un deber defender la
nación, sus recursos naturales y las riquezas que son motor del
desarrollo…
(Nota: Habrá que apuntar que, según la misma Constitución, esta sólo
debe ser reformada para mejorar, para hacerla más abarcadora en
derechos y certidumbre para mexicanas y mexicanos, por lo que, cómo
dice el Dr. En derecho y General Francisco Gallardo: "…nadie puede
reformar, ni siquiera el poder reformador que es instituido, formado
y facultado por la misma constitución (es decir, el constituyente
permanente), a través de leyes secundarías modificar, si no es para
fortalecerlos y profundizarlos, así lo hizo Cárdenas con la
expropiación en 1937, los principios fundamentales que soportan el
espíritu del constituyente de 1917, y antes el de 1857, (derechos
humanos, federalismo, división de poderes, separación del estado y
la iglesia, civilismo del estado -la no intromisión del ejército en
los asuntos públicos-, democracia, representatividad, partidos
políticos, reserva al Estado para el manejo y posesión de los
recursos energéticos, sistema de justicia, inviolabi lidad de la
constitución, política exterior, reserva a los ciudadanos de una
zona exclusiva donde no se puede entrometer el Estado sino es
mediante un procedimiento, etc.), como se ve, nosotros con la letra
y con la razón podemos defender la soberanía de nuestro país, además
tenemos ese derecho y esa obligación patriota y ciudadana; aquí el
asunto es que los de izquierda -izquierda hasta donde les llegan al
precio o logran sus intereses-, se arrogan el derecho de defender al
país, es decir, la gente simple y común no lo puede hacer sino está
afiliada a un partido...").
…pero ¿hay más país que eso?, o ¿seguiremos en la cantaleta de "nos
robaron la elección" y defender PEMEX, pero sólo eso?, acá creemos
que es profundamente equivocada esta estrategia.
Hay una gran movilización social contra la represión y las afrentas
comunes del gobierno ilegítimo, que si bien pudieran estar
convergiendo en objetivos y atención con ofrecimiento de
alternativas y dirección política del gobierno legítimo, esto no
sucede, porque parece que el deber de este gobierno "alternativo" y
legítimo es estar alrededor de AMLO para atender a la prensa o
acudir a sus llamados en lugar de estar construyendo una gran
alianza nacional que realmente haga contrapeso y pueda generar
expectativas de vida diferentes a los millones de mexicanos y
mexicanas.
Hay un silencio que a veces parece cómplice, o cuando menos
gravemente omiso y negligente de ese equipo de trabajo ante todas
las variantes de la coyuntura. Sí, reclamamos por el cínico silencio
del espurio ante los asesinatos de mexicanos en Ecuador, que es
además una violación a la Constitución y la normativa internacional
de protección a los derechos humanos y territoriales, pero… tampoco
el gobierno legítimo ha dicho una sola palabra al respecto (ahí esta
el testimonio del Dr. Adolfo Gilly ).
Mientras que las organizaciones de la sociedad civil luchan por toda
la agenda que se ha mencionado –sin el reconocimiento, ni lazos
estratégicos con la RCP-, exponiéndose a la rabia, la represión e
incluso arriesgando sus vidas; las y los integrantes del gobierno
legítimo se afanan en una agenda monotemática (ahora petrolera),
mientras que el país se desmorona sin expectativas reales de llegar
a un 2012 (meta del gobierno legítimo, no de la RCP) en condiciones
de "competir", menos aún de ganar nada, si algo quedara de este país
como lo conocemos.
Por ello insistimos en la urgencia de un viraje estratégico en la
RCP, orientado hacia la construcción de una alianza con la sociedad
civil organizada, que resiste, que se enfrenta, que triunfa y
pierde, pero que lo intenta.
PD: Quede aquí el testimonio de la tristeza que nos provoca que,
como parte de un discurso marginal, misógino e irrespetuoso de la
equidad de género, se invoque la imagen de las "Adelitas" como
bandera de lucha… las susodichas eran, durante la Revolución de
1910, el remanso del guerrero, las que avituallaban a los hombres de
alimentos espirituales y comestibles para que ELLOS dieran la lucha;
estaban ahí, además porque era casi la única forma de que ellas no
fueran parte del botín de guerra entre las partes en conflicto, como
un mecanismo relativo de sobrevivencia. No. Ellas no eran ni fueron
las protagonistas de esa historia… y así se comportan ahora, a la
zaga en las decisiones, sin que las y los feministas se pronuncien
al respecto.









